El Gabrb1, el nuevo ‘barman’

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A día de hoy, la adicción no tiene cura. Es más, a día de hoy no se conoce ni siquiera los mecanismos exactos por los que unas personas se vuelven adictas a una sustancia. Sin embargo, lo que se sabe es que existen diversos factores que entran en conjunción para la aparición de este trastorno. Y la genética es uno de ellos.

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Genes y conducta. No es tan sencillo.

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Hablar de genética de la conducta es siempre controvertido. Los genes son la unidad básica de información del organismo y determinar qué función concreta cumplen en las distintas conductas no es sencillo. De hecho, aunque muchas veces se ha oído hablar del gen de la depresión, o del gen de la esquizofrenia, raras veces es un sólo gen el responsable último y único de ninguna conducta. Pero puede que eso esté apunto de cambiar, al menos en el campo de la adicción, gracias a un estudio recientemente publicado en Nature Communications: han descubierto un gen que regula el consumo de alcohol, cuya alteración provoca un consumo significativamente superior al de sujetos con el gen intacto. Además, algo igualmente importante, han identificado el mecanismo por el que se produce este fenómeno.

Enmarcado en un proyecto colaborativo de cinco universidades de Reino Unido y la Unidad de Genética de Mamíferos del Consejo de Investigación Médica (MRC) en Harwell, el estudio, llevado a cabo en ratones con antecedente de aversión al alcohol, confirmó cómo ante un paradigma de libre elección, los ratones normales no mostraban apenas interés por la botella que contenía etanol al 10% (un poco menos que el vino estándar). Sin embargo, ratones la misma cepa, mutantes para el gen Gabrb1 mostraron una preferencia desorbitada de alcohol sobre el agua, escogiendo beber hasta un 85%  de la ingesta total del líquido diario. Es más, los ratones llegaban fácilmente en una hora a niveles de intoxicación con claras consecuencias conductuales, como dificultades en la coordinación motora o narcosis.

El poder de este gen sobre la modulación del consumo se ha podido comprobar también observando cómo los ratones portadores de la variante mutada de este gen persisten mucho más en la conducta instrumental para la obtención de alcohol. Están más motivados. Realizan mayor esfuerzo. Esto tiene sentido atendiendo al mecanismo por el que este gen parece ejercer su efecto, lo cual es otro de los puntos fuertes de este estudio.

Se observó que el gen Gabrb1 es el responsable de codificar la subunidad beta-1 del receptor GABAA en el cerebro. Este receptor responde al neurotransmisor GABA, principal componente del sistema inhibitorio en el SNC y cuya participación en la conducta de consumo de etanol se ha demostrado ampliamente en estudios con humanos. Así pues, los investigadores encontraron que la mutación en el gen Gabrb1 genera una activación espontánea del receptor GABAA incluso cuando no está presente la señal típica de disparo de GABA. Es más, al parecer, estos cambios ocurren de manera especialmente significativa en el núcleo accumbens (nAcc), una región del cerebro que ha sido extensamente relacionada con la adicción y los procesos de refuerzo.

No es de extrañar si se tiene en cuenta que el GABA modula la liberación de dopamina en el nAcc, que sí ha demostrado ser responsable del refuerzo 1.

Según los investigadores, la mutación en el receptor que contiene el beta 1 provoca una alteración en su estructura, creando una actividad eléctrica en este área y disparando la señal de refuerzo. En tanto que esta señal aumenta, también lo hace el deseo de beber, hasta tal punto que los ratones son capaces de esforzarse significativamente más y durante un periodo más prolongado de lo que cabría esperar.

De nuevo, hay que coger con pinzas el descubrimiento. Siempre hay que ser cauto a la hora de extrapolar resultados de estudios animales a humanos. Sobretodo cuando se trata de temas tan complejos como la adicción. Pero si se confirma que los humanos tenemos un mecanismo similar que funciona de la misma forma por este gen,  potencial para guiar el desarrollo para mejores tratamientos en el futuro.

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Referencias

Anstee, Q. M. et al. (2013) Mutations in the Gabrb1 gene promote alcohol consumption through increased tonic inhibition. Nat. Commun. 4: 2816 doi: 10.1038/ncomms3816

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2 pensamientos en “El Gabrb1, el nuevo ‘barman’

  1. ¡A ver qué ocurre en humanos! La verdad es que acerca de avances farmacológicos en lo que respecta a dependencia al alcohol hace mucho que no tengo constancia de nuevos fármacos efectivos, pero sí hay que ser cautos aunque también tener esperanza!!😉
    gracias por la noticia!

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