Saciedad y drogas, GLP-1 y refuerzo

_

Ayer leí una noticia que me recordó un par de artículos que tenía en la recámara para comentar.

Se trata de dos papers sobre el efecto reforzante de la droga, y cómo es posible minimizarlo en ratones con el uso de una hormona muy implicada en las señales de saciedad relacionadas con la comida: el péptido similar al glucagón tipo 1. La GLP-1 (por sus siglas en inglés) se libera durante la ingesta, enviando una señal de saciedad al cerebro a medida que se va terminando la comida.

Al parecer, un análogo de esta hormona, la exendina-4, es capaz de neutralizar varias conductas inducidas por diversas drogas, como la cocaína, la anfetamina, la nicotina o el alcohol. Reduce incluso la liberación de dopamina que se produce tras el consumo de estas sustancias en dos áreas determinantes para los procesos de refuerzo y recompensa: el núcleo accumbens y el área tegmental ventral (VTA). Curiosamente, ambas estructuras presentan receptores para de GLP-1, lo que sugiere una participación directa del péptido en los procesos que implican estas áreas.

Los responsables del estudio, de la Universidad de Gotemburgo, se plantearon la posibilidad de que el bloqueo de estos receptores inhibiera el efecto reforzante de distintas sustancias. Para poner a prueba la hipótesis, los investigadores inyectaron a los ratones con vehículo o exendina-4, antes de administrarles el vehículo o la droga. Lo que observaron fue que el pretratamiento con esta hormona lograba reducir de manera significativa tanto la estimulación motora como la preferencia de lugar producidas por estas sustancias. Es más, el análisis por microdialisis demostró que los niveles de dopamina liberados en las regiones antes mencionadas era significativamente menor cuando se administraba la exendina-4 previamente a la droga.

Es importante señalar que los autores no encontraron un efecto de la hormona per se. Es decir, que la administración de la exendina no tuvo un efecto diferente a la administración de vehículo. Sin embargo, viendo las gráficas de la cocaína, confieso que no me termina de convencer el resultado respecto a la actividad locomotora.

_

Jarlhen et al. 2013

_

Otra cosa interesante de todo esto es que también parece funcionar con la nicotina.

Los resultados del grupo sueco apuntan a una dirección clara: se abre una puerta al desarrollo de fármacos efectivos contra el abuso de sustancias. No quiero hablar de adicción, porque la adicción es un fenómeno mucho más complejo que el mero refuerzo. Decir que bloquear el efecto reforzante de una sustancia en una persona adicta a esa sustancia conseguirá que dicha persona lo deje, es como mínimo, ingenuo; muchos más factores intervienen en esta conducta. Ahora bien, sería injusto menospreciar el peso del refuerzo en este trastorno, por lo que estos resultados desde luego merecen la atención de los investigadores en motivación.

En resumen, más allá de su beneficio en el campo de la adicción, lo que estos investigadores parecen haber hallado es una nueva diana en el proceso motivacional, dado que (a) la GLP-1 está implicada principalmente en la ingesta, y (b) su antagonismo reduce tanto el consumo de sucrosa, tal y como se observa en los estudios con etanol, como (c) varias conductas inducidas por diversas drogas.

Seguiremos investigando.

_

_

Referencias

Egecioglu E, Steensland P, Fredriksson I, Feltmann K, Engel JA, Jerlhag E. The glucagon-like peptide 1 analogue Exendin-4 attenuates alcohol mediated behaviors in rodents. Psychoneuroendocrinology (2013) 38, 1259—1270.

Egecioglu E, Engel JA, Jerlhag E. The Glucagon-Like Peptide 1 Analogue, Exendin-4, Attenuates the Rewarding Properties of Psychostimulant Drugs in Mice. PLoS One (2013) 8:e69010

_

Anuncios

4 pensamientos en “Saciedad y drogas, GLP-1 y refuerzo

  1. Qué investigación más guay, y qué bien lo has explicado, hermano!! La GLP-1 está dando y seguirá dando que hablar eh…? Yo la conozco más por la diabetes, desde hace relativamente poco se usan análogos de la GLP-1 e inhibidores de la DPP-4 en la DM tipo 2, y son bastante la leche, parece ser.

    Me gusta

    • De hecho, uno de los puntos fuertes que defendían estos estudios es que, al ser fármacos que ya se comercializan como antidiabéticos, no sería muy difícil comenzar los ensayos clínicos en otros contextos.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s