Una de románticos…

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Como es San Valentín, esta va de románticos.

Una asignatura que se oferta como optativas en Psicología en la UJI es Psicobiología de la conducta sexual. Yo no la cursé y me arrepiento cada día. Aún así, he tenido la suerte de acabar compartiendo mesa diariamente con los responsables de la asignatura, y tengo los materiales utilizados para esta (#epicwin).

Esto viene a cuento de que, aún así, debido a esto, uno se tiene que buscar su propio sustento, situación que, en ocasiones, te dirige hacia perlas como esta que os traigo hoy; interesante a la par que curiosa.

Al parecer, según varios estudios, las vocalizaciones femeninas durante la cópula no son resultado de las skills masculinas, como comunmente se entiende, sino una estrategia sutilmente desarrollada e inconscientemente ejecutada para manipular al macho y controlar el final del intercourse estimulando la eyaculación, asegurándose así de no prolongar encuentros potencialmente peligrosos o que resultan especialmente dolorosos.

Pero no acaba ahí la cosa. Según estos investigadores, además de la ventaja sobre el control del timing, los gemidos tienen un valor añadido, ya que suponen un aumento para el autoestima y la autoeficacia percibida (esto es, el ego) del macho, lo cual actúa como refuerzo y aumenta la probabilidad de que este repita el enlace; aumentando la probabilidad, a su vez, del emparejamiento.

Me parece sublime.

Estos estudios se han llevado a cabo tanto en humanos como en primates, encontrándose correlaciones bastante curiosas y que apoyan poderosamente estas hipótesis.

Aquí, el artículo en cuestión.

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6 pensamientos en “Una de románticos…

  1. entonces con los gemidos teneis bastante??? no hace falta subiros el ego con “siiiii”, “más”, “campeón”, etc??? vale! me lo apunto… 😉

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  2. buff…interesante!!
    A más de uno si se entera le va a dar un disgusto ^^ (Er…no estaría mal ir de oyentes a la asignatura de Carles, si tenemos tiempo, claro)

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  3. Me quedé flipado el otro día cuando lo contabas… pero se me ha ocurrido

    ¿Los machos no perseguimos los mismos objetivos primarios? ¿Por qué no hemos desarrollado tanto estas vocalizaciones?

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    • Se me ocurre que es porque no necesitamos ningún mecanismo de control, ya que tradicionalmente, la cópula termina cuando el macho eyacula. Mientras que el orgasmo femenino no parece aportar ningún valor añadido a la fecundación, el masculino sí.

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