La puerta de Alcalá…

A ver, por dónde empiezo…

Esta semana he dado un pequeño respiro a las personas que me siguen en Twitter, Google Reader y mis amigos en el foro. La razón es que tengo la conexión limitada en días y tiempo. Y la razón es que estoy en Madrid, en un curso sobre experimentación con animales (categoría C), que acredita para el diseño y manipulación de animales en investigación.

La cosa es curiosa. Como no podía ser de otra forma, algo que pensaba iba a ser fácil, se complicó un gugol; si no, no hubiera sido yo el protagonista.

Para empezar, vine sin saber cuándo iba a volver, ya que el curso tenía día de inicio, pero no de final. El primer día nos dieron los horarios, y ya vi con la caca asomando que estaba previsto para dos semanas. Yo soy una persona que tolera muy mal la ambigüedad y el cambio repentino de contingencia, así que el verme 5 días más aquí, habiéndome hecho a la idea de que sería no más de una semana, me tocó la fibra. Anyway, adaptarse o morir, que dicen.

Como he tenido la oportunidad de comentarle a algunas personas, el curso en sí es interesante, pero en gran parte inútil. Soy el más joven de todos los que estamos. Y el único psicólogo, lo que provoca curiosas reacciones entre los médicos, veterinarios y biólogos que completan la plantilla. Por lo que sé, la mayoría de ellos también trabaja en investigación pre-clínica, pero a un nivel mucho más aplicado que el mío. Como ejemplo os diré que la mayoría de casos prácticos que vemos en las clases son de inoculación de tumores, o estudios de fármacos antibacterianos y víricos.

El día se divide en dos partes. De 9 a 15 y de 15:30 a 21, con algunas variaciones según que día. Por la mañana se imparte la teoría y por la tarde la práctica, que realizamos en los quirófanos del edificio de experimentales del Hospital (por cierto, vaya pedazo de hospital el Gregorio!). Los que imparten las clases por la mañana son bastante cracks. Ayer mismo tuvimos una charla de dos horas de la directora del CNIO (Centro Nacional de Investigación Oncológica), la cual me dejó bastante flipado cuando dijo que tenían estabulados alrededor de 50.000 ratones y ratas. No me extraña que tengan máquinas de autoclavar más grandes que mi salón.

Las clases prácticas son de dos tipos: tuteladas y generales. Las primeras son con un grupo de investigación, participando en un día normal de trabajo; las otras son procedimientos en ratones, ratas, conejos y cerdos. Nos dividen en grupos de 5-6 personas y allá nos sueltan. Ratones y ratas, sí, los tengo vistos. Aunque, volviendo al asunto de “interesante, pero inútil”, lo único que he hecho que se adapta a mi campo es inyección intraperitoneal e inserción de cánula en rata por vía femoral. El resto ha sido frotis de vagina para comprobar el estado del ciclo en rata e intubación en ratón y rata. El cerdo ha estado guapo. En la primera práctica tutelada le colocamos un corazón artificial y en la general le cogimos una vía periférica, una central, le hicimos una traqueotomía y le abrimos para ver los órganos internos. He de decir que es bastante impresionante coger un corazón cuando todavía está latiendo, y que es MUY guapo el interior de un cuerpo. Como curiosidad, los cerdos no tienen glándulas suprarrenales. Algo que me sorprendió bastante, la verdad.

He tenido que comprarme un pantalón y un jersey, porque había venido con lo puesto para una semana de sol y calor (y desde el martes con lluvia y menos de 20º C. ZASCA!). Y como sólo tenemos media hora para comer, no puedo ir a casa (por cierto, si lees esto, eternas gracias María) a comer, por lo que me estoy dejando bastante pasta en comer y el Metro, que aunque no viene al caso, lo suelto. Madrid es bastante caro. Y aún me quedan 4 días.

Por lo menos me he comprado unas zapatillas increíbles  =).

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4 pensamientos en “La puerta de Alcalá…

  1. Venga, que ya sólo son dos días. Aunque te quedes un poco con las ganas de ver cosas más útiles –y sea una putada que te dejen allí cinco días más–, me alegro de que sepas disfrutar de las movidas raras.

    Yo paso de corazones latentes y frotis de vaginas ratoniles 😛

    ¡Besos a María!

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  2. ¡Jo, qué guay lo del cerdo! A mi también me encantaron las prácticas que tuve de vísceras, pero verlas cuando aún vive debe de ser increíble 😀

    Y nada… ánimo con la lluvia (en pamplona estamos igual, para no variar) y los días que te quedan 🙂

    ¡Un beso!

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