Regreso al futuro

No, no tiene que ver con la película; aunque sí es algo friki  ^^.

El otro día leí un artículo sobre cómo el hecho de imaginar el futuro, eventos y situaciones, activa e involucra los mismos sistemas y redes neuronales que las implicadas en el recuerdo. Al parecer, esto va contra la lógica, pero no tanto si se tiene en cuenta que, desde le punto de vista de la física (y, al parecer, de la neuropsicología), no existe restricción por la cuál no seamos capaces de ver el futuro tal y como vemos el pasado. Este hallazgo ha sentado las bases de la idea del cerebro prospectivo.

Resulta que está surgiendo evidencia que indica que la memoria, particularmente la memoria episódica, está involucrada de forma determinante en la habilidad de los humanos para imaginar eventos no existentes y situaciones futuras.

Estudios con neuroimagen muestran evidencia acerca de la actividad compartida de ciertas áreas del cerebro durante la descripción de eventos pasados y futuros. Entre estas, se incluye el córtex prefrontal y partes del lóbulo temporal medial, como el hipocampo y el giro parahipocampal (el hipocampo es una estructura determinante para la consolidación de recuerdos y formación de mapas espaciales).

Se ha sugerido que los procesos de recuerdo e imaginación están asociados con sistemas cerebrales centrales, los cuales incluirían áreas de las cortezas prefrontales y medial temporales, así como áreas posteriores. Todas la regiones de este sistema muestran correlación unas con otras dentro de un sistema cerebral más amplio, el cuál tendría en cuenta también la formación hipocampal.

Se ha observado mayor actividad en las zonas frontopolares y mediotemporales durante tareas de imaginación de eventos futuros que durante la de recuerdo de eventos pasados. Tanto una como otra tarea requieren la recuperación de información de la memoria, por lo que ambas activan las mismas redes mnésicas.

El lóbulo temporal medial, considerado crucial para los recuerdos, puede aumentar su valor adaptativo mediante esta habilidad para acceder a los detalles, en tanto que sirve para construir bloques de situaciones futuras simuladas. La hipótesis de la simulación constructiva episódica supone que la simulación de eventos futuros requiere un sistema capaz de recombinar detalles de forma flexible, a partir de eventos pasados. Esta idea se ha propuesto como base para la comprensión de por qué la memoria se basa en procesos reconstructivos de recogida de bits y trozos de información, más que reproducir literalmente el pasado. Se ha sugerido que esto es debido a una función esencial de la memoria: la de hacer la información viable para construir eventos futuros simulados.

Se cree que la región hipocampal es la que da sustento a los procesos relacionales, asumidos como cruciales para la recombinación de la información almacenada en eventos futuros simulados. Sin embargo, un aspecto a tener en cuenta es si estos eventos futuros simulados simplemente reflejan la recuperación de fragmentos de información de eventos previos, o si los elementos de diferentes episodios han de ser combinados para crearlos, tal y como propone la hipótesis de la simulación constructiva episódica. Al parecer, la memoria semántica también juega un papel en todo este proceso, aunque es necesaria más investigación acerca de las contribuciones de ambos tipos de memoria (episódica y semántica) a la creación de estos eventos simulados.

La idea general es que este sistema central permite saltar de la percepción inmediata del entorno a una perspectiva alternativa, imaginada, ampliamente fundamentada en recuerdos del pasado. El pensamiento futuro, según esta idea, es solamente una de varias formas en que se manifiesta esta habilidad. Otra podría ser la capacidad de pensar acerca y ponernos en lugar del punto de vista de los otros (la conocida Theory of Mind).

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4 pensamientos en “Regreso al futuro

  1. Jack, es así como dices; los recuerdos se construyen (o reconstruyen). Y sí, se necesitan claves contextuales (o disparadores) en el presente que inicien esa reconstrucción, tanto si es voluntaria como si no. El concepto de almacén de memoria en tanto que entidad física en sí, que alberga los recuerdos tal y como se configuraron, está un poco desfasado (aunque sí que ocurre, por ejemplo, con algunos aspectos de la representación espacial).
    De todas formas, la definición de imaginación que se maneja aquí no hace referencia al componente, digamos, de creatividad, sino de capacidad de crear imágenes mentales. Los elementos futuristas que añades a esas imágenes no tienen tanto que ver con la visión del futuro en sí, sino con las variaciones que realizas (o construyes desde cero) sobre información que ya posees. Esas variaciones las puedes visualizar con mi imagen actual, pero el contexto que te dice que esa imagen nueva se sitúa en el futuro, lo sacas de la memoria.

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  2. Se me escapan el noventa por ciento de los términos de los que hablas, pero creo que he cogido la idea general.

    Lo que me pregunto es (a lo mejor lo has explicado, ¡pero no me he dado cuenta!) si al pensar en el pasado, no accedemos a algún tipo de almacén neuronal que consiga recrear las situaciones para nosotros. Es decir, cuando recordamos algo no es que accedamos a un mpg almacenado por ahí sino que lo volvemos a crear, ¿no? Pero los elementos que utilizamos para reconstruirlos tienen que estar físicamente en algún sitio ¿o qué?

    Pues pensando en esto, lo cual no tengo claro si es correcto, me sorprende mucho cómo pueden estar tan relacionadas las áreas del cerebro al pensar en el futuro. Entiendo el punto de @irakolvenik, pero ¿las imágenes futuristas no deberían tener mayoritariamente un componente de imaginación? Quiero decir, si te imagino a ti en el futuro haré un mínimo esfuerzo para recordar tu persona, y un esfuerzo imaginativo mucho mayor para recrear una imagen ficticia.

    Me pierdo, me pierdo XD

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  3. Como mola la memoria humana… ^^
    No me parece para nada que esta idea vaya contra la lógica. Para imaginar el futuro necesitamos información sobre cómo funciona el mundo (y sobre cómo no funciona), sobre qué cosas pueden pasar o cómo pueden reaccionar las personas… toda esta información tiene que salir de algún sitio, y ese sitio es donde se guarda lo que ya sabemos, es decir, la memoria. Nos basamos en el pasado para imaginar el futuro.
    Además, es lógico que las dos tareas compartan mecanismos cerebrales: el pasado y el futuro, en nuestro cerebro, son proyecciones de algo que no existe físicamente en el momento actual. Aunque, es cierto, no se puede entender de este modo si no consideramos los recuerdos como algo “construido” y no simplemente “reproducido” a partir de la información almacenada.

    Gran post, un saludo!

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