¿Cuánto vale el riesgo?

Estaba leyendo un artículo sobre un nuevo fármaco contra la Esclerosis Múltiple: el Alemtuzumab. Se utiliza desde hace tiempo para en el tratamiento de la Leucemia, pero unos investigadores de la Universidad de Cambridge han obtenido unos resultados en pacientes con EM bastante esperanzadores, por lo que parece.

La EM es una enfermedad causada por una disfunción en el sistema inmunológico por el que el propio organismo ataca las fibras nerviosas y su revestimiento protector, la capa de mielina. Este daño impide que los nervios “disparen” las señales correctamente, lo que conduce al deterioro de estos y su muerte, resultando la pérdida progresiva de capacidades físicas y mentales. El fármaco Alemtuzumab trabaja destruyendo las inmunoglobulinas, responsables del ataque a las células nerviosas.

En los resultados del estudio de Cambridge, el fármaco reducía el número de ataques por la enfermedad un 74% más de lo que se lograba con la terapia convencional de Interferón-beta. Además (continúa el artículo), también redujo el riesgo de una sostenida acumulación de minusvalía en un 71%, comparado con el Interferón. Los pacientes tratados con Alemtuzumab recuperaron varias funciones cognitivas y motoras y (ojo con esto) se comprobó mediante resonancia cerebral que ¡el cerebro de estos pacientes aumentó! Como si las partes deterioradas por la enfermedad se regenerasen.

Sin embargo (y de aquí el título del post), un 20% de los pacientes del estudio que fueron tratados con Alemtuzumab desarrollaron hipoactividad ó hiperactividad de la glándula tiroides. Otro pequeño grupo desarrollaró una cuenta baja de plaquetas, haciéndolos vulnerables a las hemorragias y, en un caso, condujo a la muerte de un paciente.

Es decir, está claro que toda investigación (y más en medicina) conlleva un riesgo pero ¿cuánto vale ese riesgo? Quizá pueda parecer demasiado poner en juego la vida en estudios experimentales de medicamentos, pero ¿alguien no se la jugaría?

6 pensamientos en “¿Cuánto vale el riesgo?

  1. vaya, qué tela. Me intriga cómo es que medicamentos diseñados para una cosa, de repente vayan bien para la otra. Como uno para el SIDA, que en realidad tenía que ver con el colesterol o algo así, no me acuerdo.Regeneración powah!!

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  2. Pero, por otra parte, están quienes deciden no optar por estas iniciativas y tirar más de la autosuoeración (si se puede aplicar aquí). Por ejemplo, el caso del IRONMAN ese que puso Ito en el foro(http://es.youtube.com/watch?v=dDnrLv6z-mM)El fin de los fármacos y el avance en las terapias es,tal y como yo lo veo, mejorar la calidad de vida del paciente. Tal vez haya quien se la juegue a entrar en un tratamiento experimental porque cree que es la única salida, sin considerar el poder de la psicología positiva.(OJO! No pretendo cuestionar el papel de los fármacos, ni decir que es mejor la psicología positiva que los medicamentos. Solo hago ese apunte)

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  3. Con este tipo de medicamentos no hay ensayos clínicos de fase I (en los que soy voluntaria “sana”), así que empiezan con la fase II sin saber los efectos secundarios o las reacciones adversas. Estudian el riesgo-beneficio en cada caso concreto, pero aceptar o no es cuestión del paciente.En el caso de la esclerosis multiple yo no me lo pensaría mucho…

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  4. En muchos casos la situación es tan grave que la persona debe de pensar “no tengo nada que perder”. En un caso en el que el único desarrollo posible es ir a peor, probablemente para muchos pacientes sea más poderosa la esperanza de que se encuentre un fármaco que les ayude al miedo al riesgo que supone someterse a un tratamiento experimental.PD: Impresionante lo de la regeneración!!!!

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  5. Estoy de acuerdo, si es prácticamente la última oportunidad, si casi no tienes nada que perder (la vida, no es poco, pero iba a ser de una u otra forma no?) y además, tienes probabilidades de mejorar, o en caso contrario ayudarías a los siguientes, habría que arriesgar. Claro que todo esto visto desde fuera. No creo que sea capaz de ponerme en una situación así.

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  6. Intentando ponerme en la jodida piel de un enfermo de esclerosis múltiple, creo que aceptaría el tratamiento.Me aventuro a decir que las personas en esa situación son favorables a la investigación, dado el conocimiento de su situación y los resultados potenciales.

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