La fuerza del rol: el experimento de la cárcel de Stanford

Jack me mandó un e-mail diciendo que le había sorprendido mucho una serie de experimentos sobre distintos temas de la psicología social. Estuvimos de acuerdo en que estaría bien colgar alguno de estos trabajos y que la gente los conozca, ya que son realmenteacojonantes. Este es el primero, el de la cárcel de Stanford, considerado el mejor experimento realizado en psicología social, y uno de mis favoritos.

El experimento de la cárcel de Stanford no sólo muestra la importancia y fuerza que tienen y ejercen los roles que desempeñamos en la vida, sino que pone a debatir la propia naturaleza humana. ¿Qué lleva a una persona a volverse cruel? ¿De qué manera, en qué momento, se cruza la raya?

La idea era sencilla: ¿cómo afectaría a la vida diaria de gente sana, normal, como cualquiera de nosotros (excepto lo de “sana” =b), un cambio radical en su rol cotidiano? Se escogió una muestra de 24 entre los 70 voluntarios que se presentaron al experimento y se les dividió aleatoriamente en dos grupos: uno, los guardas; otro, los reos. Cada uno recibiría una paga diaria de unos 60 euros (hoy). A los guardias se les facilitó un uniforme de corte militar y una porra, y se les indicó que podían dirigir la cárcel como quisieran, exceptuando el maltrato físico. Los que hacían de reos fueron “detenidos” por la policía; se les condujo a comisaria, se les tomaron las huellas, fotos de archivo… todo el protocolo. Luego les llevaron al sótano de la facultad de psicología deStanford, el cual había sido acondicionado a modo de calabozo. Una vez allí, desprovistos de ropa interior, se les vestía con un saco sobre el que estaba bordado su número de identificación, se les ponía una media en la cabeza y se les encadenaban los tobillos.

La cosa funcionaba tranquilamente: los guardas iban haciendo turnos y los presos callaban. Pero el segundo día hubo ya un motín debido al trato que recibían los presos. Fue aplacado con el uso de extintores y con la ayuda de guardas que no estaban de servicio pero voluntariamente (es decir, sin cobrar por esas horas) acudieron a sofocar el motín. A partir de ese momento, entre los métodos disciplinarios de los guardas empezaron a contar la negación arbitraria de ir al lavabo, limpiar los retretes con las manos desnudas, dormir en el suelo de hormigón desnudos, no darles de comer, ir desnudos, vejaciones sexuales…

Al poco tiempo, los reclusos ya se comportaban de manera sumisa, acatando y aceptando las órdenes de los guardas, las humillaciones y los maltratos.Interiorizaron tanto su situación que incluso dándoles la oportunidad de abandonar, no lo hicieron. Muchos de estos reos comenzaron a presentar desórdenes emocionales, pensamiento desorganizado y trastornospsicosomáticos.

Quizá se pueda pensar cómo se pudo mantener tanto tiempo una situación así, y cómo permitió el director de la investigación que se efectuaran actos tan sádicos. Bueno, os sorprenderá saber que el experimento sólo duro seis de los catorce días para los que estaba previsto, y que los comportamientos de los guardas no estaban regulados (ni permitidos) en modo alguno por la dirección; surgían todos ellos cuando pensaban que las cámaras de la investigación estaban apagadas. Es decir, fueron medidas que salieron de lainteriorización del papel de los propios guardas. Jóvenes antes calificados como pacifistas asaltaron y humillaron a los prisioneros, incluso disfrutándolo (esto se vio en algunosautoinformes posteriores al experimento).

La explicación psicológica para el comportamiento de los participantes, tanto guardas como reclusos, fue que adoptaron y adaptaron completamente el rol social que les fue atribuido. Esto incluyeinteriorizar las normas implícitas a dichos roles: los guardas han de ser autoritarios y pueden abusar de los prisioneros; los prisioneros deben ser obedientes y acatar su castigo.

Os dejo un vídeo.

El experimento tuvo muchas críticas, sobre todo dirigidas a la, digamos, flexibilidad ética que le caracterizaba. No obstante, ha sido de gran valor a la hora de aportar posibles explicaciones a situaciones de abuso institucional, como el ocurrido en la cárcel deAbu Gharib ; así como para ilustrar otros procesos psicológicos como la disonancia cognitiva o la ceguera por la autoridad. Por cierto, próxima protagonista de esta entrega de experimentos sociales.

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4 pensamientos en “La fuerza del rol: el experimento de la cárcel de Stanford

  1. ¿este es el de la peli ‘el experimento,no?Cuando vi la peli estuve leyendo sobre el tema y había otro que también me dejo flipada, es un poco largo de explicar así que cuando tenga un ratillo lo busco en la wikipedia y os lo enseño…

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