Sobre las prioridades (II)

En noviemre escribí un post sobre las prioridades y cómo la maoría de gente establece su jerarquía para llegar a ser feliz. El enlace que puse era bastante interesante, pero demasiado inespecífico. Hoy he leído un artículo que viene a recoger la idea general que planteaba en el post (pero mejor, claro =b).

La literatura sobre psicología tiende a mostrar la relación entre éxito y felicidad tal que una (felicidad) resulta consecuencia de otra (éxito). En este sentido se entiende que la felicidad es aquello que deviene de lograr el éxito; entendido éste como un concepto que puede ir desde un buen salario y pack casa-coche-perro, hasta la existencia más estoica. Cómo interprete cada uno el éxito es otro cantar. Y no influye en lo que a la idea se refiere.

Pero, realmente, ¿qué viene primero?

Hay que tener en cuenta que, de todas formas, esta relación no es “del todo o nada”. Muy probablemente ambos aspectos estén interrelacionados por todo tipo de vías, todavía desconocidas. Pero, entonces, hablar de cómo el éxito afecta a la felicidad es dejarse un pie dentro y un pie fuera. Por eso, la señora Sonja Lyubomirsky y sus colegas han apuntado que, de hecho, existe bastante evidencia de que la felicidad dirige al éxito. Y la mejor proviene de estudios empíricos.

Estos estudios generalmente trabajan induciendo a los participantes estados de ánimo positivos y negativos, comparándolos después en la forma de actuar en situaciones particulares, como interacciones sociales o conductas saludables. Los resultados que han obtenido demuestran que las personas que fueron inducidas con estados de ánimo positivo muestran una mayor disposición en:

Hablar con otras personas, lo que es fundamental en las relaciones sociales.
Actividades de ocio, de las que se deriva participación en actividades sociales.
Mayor disfrute de la vida social y estas actividades de ocio.
Resolver conflictos de forma más efectiva, ya que se muestran más dispuestos a colaborar y afrontar el problema.
Ayudar a otros, lo cual, como en otros estudios se ha demostrado, incrementa los niveles de satisfacción y felicidad.
Comportarse de forma más saludable. La evidencia experimental muestra que la gente de mejor humor experimenta menos dolor y se perciben como más sanos.
Realizar mejor tareas complejas.
Realizar un proceso de atribución interna y atribuir el éxito a sus propias habilidades.

La fuerza de estos resultados se haya en la validez que adquieren al haber sido contrastados con estudios de grupos control.
No obstante, si estos estudios están en lo cierto, la cosa no cambia mucho. Bueno, según se mire; en el fondo sí. La cosa es que la estrategia no varía mucho: buscar el éxito. Pero no sacrificando la felicidad. Esto parece una memez, pero es increible la cantidad de gente que sacrifica su felicidad para lograr un éxito que le lleve a la felicidad. Procurar sentirse mejor no resulta únicamente más placentero, sino que facilita que abramos la mente y estemos más atentos al entorno, y por consiguiente, a las oportunidades que en él se nos pueden plantear; tanto a nivel de trabajo y estudios como en las relaciones personales. Reconocer estas oportunidades y aprovecharlas es lo que puede conducirnos al éxito.

13 pensamientos en “Sobre las prioridades (II)

  1. Preferiría cruzarme con alguien de dientes torcidos que con la personaja esa que parece de plastelina.Lu, ten cuidado que todo se pega!😄Por cierto, al hilo: si todo se pega menos la hermosura, ¿será la in-hermosura lo que más fácilmente se pegue?

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  2. yo también 17 de 20!parecían personajes del quién es quién. ¿tiene la cara cuadrada? ¿tiene la cara con forma de pepino?Pero no te creas que es fácil coger 20 personas en Inglaterra con todos los dientes más o menos en su sitio…

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  3. < "Eres feliz. Crees que necesitas algo para serlo definitivamente porque felicidad gratuita "no puede ser">¿Quién dice que la felicidad es gratuita?PD: yo no te llego ni a la suela en ese test man, lo sabes =b

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  4. Escribo rápido o se me escapan las ideas!!A ver, yo creo que la gente si sacrifica su felicidad para obtener éxito es porque confían en que lo que les aportará el éxito será LA felicidad, no el sentimiento de felicidad que tienen antes de haber logrado nada, porque al confiar en obtener LA felicidad después del éxito todo lo feliz que puedas ser pensarás que será de forma efímera o por lo menos transitoria. Y como nos gusta tener garantías de las cosas para sentirnos seguros, esa gente no ve más remedio que hipotecar lo felices que sean para tratar de ser felices, siempre pasando antes por el duro camino del éxito, que paradójicamente en vez de ayudarte suele ser una traba en los intentos de alcanzar la felicidad. Así que:Eres feliz. Crees que necesitas algo para serlo definitivamente porque felicidad gratuita “no puede ser”, y ese algo la afianzará, ese algo es el éxito. Sacrificas la felicidad y tratas de buscar éxito. Con suerte lo alcanzas. Con mucha suerte te trae felicidad. Con mucha mucha suerte serás tan feliz como antes de haber hecho nada (Teoría de “mejor no haber salido de los mares”). Esa es mi opinón, según la experiencia… Aunque también cabe decir que a veces se puede conseguir todo a la vez, un equilibrio, siempre que se planteen cosas posibles y se razonen las cosas, y los planes, etc.Cocos cocos cocos cocos… no me hagáis mucho caso… xD

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  5. Así que…¿la idea pesimista de que no llegarás a ser feliz te hace más dificil el tener éxito y por lo tanto ser feliz?Lo del buzón ni idea, tendrás que buscar un informático…

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