4.550 (y ocho) millones de años y subiendo

Ya es 2008. Pensaba comentar algo sobre cómo pasa el tiempo, propósitos para el año, blablabla… Aunque en el último instante me ha parecido más interesante hablar de algo más interesante =b: el tiempo.

Parece una frase hecha “hay que ver qué rápido pasa el tiempo”, pero realmente es así. Percibir el tiempo significa percibir la sucesión de dos acontecimientos que son, por un lado, físicamente sucesivos, separados por un intervalo temporal. Por otro, son psicológicamente percibidos como una unidad.

La Psicología del tiempo es el estudio de las maneras con las que el hombre se adapta a las condiciones temporales de la vida. Si no hubiera cambio, no habría tiempo (y quién sabe cuánto de diferente sería todo lo que conocemos).

El cambio continuo no plantea problema para su percepción (psicológica). El cambio discontinuo requiere la sucesión de acontecimientos y un intervalo temporal entre ellos (percepción física). La cuestión de la percepción del tiempo plantea cuál es mínimo intervalo temporal que, al separar dos acontecimientos, permite percibir los estímulos que limitan el intervalo y a éste, en una sola unidad.

Sucesión y duración son dos caras del mismo fenómeno. La duración temporal se llama duración llena, cuando la estimulación es continua; y duración vacía, cuando en el intervalo entre dos estimulaciones no ocurre nada. En el cambio discontinuo se producen dos situaciones diferentes cuando:
a) No hay ninguna actividad entre dos estimulaciones que limitan el intervalo.
b) Durante el intervalo, ocurre una actividad por parte del sujeto que consta de varias acciones.
A su vez, el cambio puede ser repetitivo o no repetitivo. En el primer caso se distigue si se produce de manera periódica o a intervalos irregulares. En el segundo caso nada.

Todo esto está muy bien, pero ¿cómo percibimos el tiempo realmente? Antes se ha comentado que para percibir es necesario que exista una estimulación que pueda ser percibida. En este sentido, solamente tenemos percepción de los estímulos cuando éstos activan nuestros receptores periféricos y éstos, a su vez, activan al cerebro*. Por este motivo, interesan las características físicas de los estímulos, ya que algunos acontecimientos físicos simultáneos llegan a nuestros receptores de manera sucesiva (ejemplo del relámpago y el trueno, que pudiendo ser simultáneos, nos aparecen como sucesivos por la velocidad de propagación). Por su parte, los receptores juegan un papel determinante en la localización de la estimulación.

La percepción de la sucesión implica un cierto orden en los estímulos, que o se impone por la estructura física de éstos o por la actitud del preceptor. Espontáneamente, se organiza de manera homogénea según las características físicas del estimulo y según el receptor. La organización se facilita según la frecuencia de presentación de las estimulaciones.

Sin emabrgo, la percepción de la sucesión no es posible si no se percibe a la vez la duración. La percepción de la duración es el paso de lo instantáneo a lo “durable”. La estimulación discontinua es percibida como intervalo existente entre dos cambios. Velocidad y frecuencia son las características físicas; tiempo lleno y tiempo vacío, su equivalente psicológico.

La percepción de la duración llena puede considerarse desde dos puntos:
a) Duración llena de subestimulaciones: se refiere al intervalo temporal que esta “troceado” de estimulaciones. Un intervalo temporal dividido se percibe mas largo que uno no dividido.
b) Duración llena de forma continua: apunta el echo de que una estimulación visual se percibe mas larga que una auditiva si son iguales. Por su parte, un sonido se percibe como más largo cuanto más intenso y agudo es.

La dificultad de percibir la duración vacía se debe a que los limites del intervalo unas veces se incorporan como un todo y otras se perciben como diferenciados del intervalo. Un intervalo delimitado por un estimulo visual se percibe mas largo; y más breve si el es un sonido más agudo que el estímulo que le sigue. La percepción de la duración en un cambio continuo espacial presenta características propias. El otro tema del cambio continuo se refiere a la velocidad de este cambio.

Cuando se estima la duración en juicios absolutos se elaboran tres categorías:
a) Intervalos cortos: son las estimulaciones e intervalos que se perciben como un conjunto indiferenciado de estimulaciones.
b) Intervalos largos: los intervalos se diferencian de las estimulaciones limite.
c) Intervalos neutros: cuando no aparecen claras ninguna de las dos situaciones anteriores.

* En todo momento se refiere a percepción consciente

Un pensamiento en “4.550 (y ocho) millones de años y subiendo

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